- La salud de Maradona

Escribo esta carta con el motivo de la salud de un ídolo argentino llamado Diego A. Maradona, un futbolista extraordinario que surgió de las zonas marginales de Villa Fiorito. Se habló mucho del deterioro cognitivo y demás que se vio en el estadio Zerrillo el día de su cumpleaños, y la forma en que ciertas personas tratan a un ser humano que jugó como nadie al fútbol. Maradona nunca fue Dios ni el Mesías ni una divinidad pagana que se creó en este país y en Napoli; es un mortal como todos, que está sufriendo y me duele verlo así, como hay gente que se ríe de sus vicios o todas su ex parejas y managers diciendo cosas y lucrando con la vida de una persona destemplada, que los invitó a muchos a escuchar cuando un adicto en nuestra provincia da testimonio en un colectivo urbano de pasajeros de lo que es la droga y cómo pudieron algunos superarla y otros quedaron en el camino. Diego está enfermo y creo que llegó al punto máximo de su enfermedad y debe ser tratado por profesionales en adicciones, pero no merece que sea blanco de gente perversa que se ría o que le desee la muerte por internet; realmente en qué nos convertimos para llegar a esto como sociedad, y luego hacemos marchas pidiendo seguridad, si nosotros mismos no respetamos al otro. Vi jugar a Diego, leí toda su vida y conozco cada detalle de lo que le pasó; no viene al caso, pero tener la fama que tuvo esa persona nadie la puede manejar; mencionó a los Beatles, que también terminaron todos peleados antes de disolverse el conjunto más grande de la historia; envidias , celos y drogas invadieron a los 4 de Liverpool. El único que puede juzgar a Maradona, si hizo bien o mal su vida, es Dios. El respeto nace de cada uno de nosotros como sociedad, si no esto sería una jungla. Como dijo Cristo, el que esté libre de pecado puede arrojar la primera piedra. Jn 8:1-7

Fernando Esteban Saade

efersa079@gmail.com


- Apostadores de la brecha

La economía se parece a una olla a presión, regulada por una válvula especial llamada brecha cambiaria, que es la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo, con efectos perjudiciales para la economía, porque impacta en la inflación, en el  desabastecimiento, en la falta de precios, en las remarcaciones, en  las importaciones, etc. Entre los factores que estimulan la brecha, están los fondos de inversión que quedaron apresados en la telaraña de la economía al finalizar el festival de la timba financiera de la gestión anterior, que hoy  intentan volver al dólar comprando bonos y acciones que coticen en los mercados financieros, en especial en Wall Street; sin duda esta maniobra genera una mayor demanda de la divisa, aumentando el valor del dólar financiero, en estas maniobras intervienen, sin tener que recurrir a concentraciones ni banderazos, conocidos apostadores que participaron en la reestructuración de la deuda. Otro componente que ahonda la brecha, es la ayuda que el Gobierno Nacional aportó a empresas del país, para reducir los daños que causa la cuarentena, inyectando fondos por medio de créditos blandos, subsidios, transferencias etc., que las empresas beneficiadas invirtieron en la compra de la divisa a cualquier precio, porque se trata de “dinero dulce”; posiblemente el 50% de los apostadores lo hagan por su vocación de financistas, pero el 50% restante(empresas locales), lo hacen por iniciativa política de los Ceos del G-6, apoyados por los estamentos políticos desestabilizadores de la oposición, con la intención de erosionar las reservas del Banco Central. El Gobierno debe evaluar estas operaciones, y tomar medidas para neutralizarlas, caso contrario se verá afectada la imagen del país en los mercados financieros, precisamente al inicio de las negociaciones con el FMI por la deuda, sin perder de vista que tengamos que requerir un apoyo financiero para adquirir la vacuna contra la Covid-19, y rescatar al pueblo de semejante padecimiento. Para finalizar, destaco lo innovador de esta maniobra desestabilizadora, porque la conocen, participan, la ejecutan, y se benefician muy pocos, en contraste con las movilizaciones y los banderazos, que los planifican unos pocos, los usan a todos (como “el sí se puede”), nadie sabe por qué ni para qué sirven, pero benefician a los funcionarios de la gestión pasada que pasillan y pasillarán los tribunales.

José Emilio Gómez

Reyes Católicos Nº 112 - Banda del Río salí


- Valiente periodismo

Bravo por la reacción de la Presidenta de la Corte (LA GACETA, 05/11). Su respuesta despierta expectativas auspiciosas en (casi) todo Tucumán. En general, hay ocasiones en las que se halla debida y pronta respuesta en la Justicia y en la Policía. En otras el resultado es, lamentablemente, todo lo contrario. En situaciones de indefensión y desprotección (tan frecuentes hoy por hoy en “Trucumán”), el periodismo leal a la verdad (no sólo por veraz sino por la valentía de decir la verdad cuando decirla pone en riesgo) juega un rol similar al del defensor de la justicia de algunas películas (como el comisario Will Kane de “A la hora señalada”). Estar al tanto de la realidad, saber qué pasa realmente es indispensable para seguir vivo en condiciones satisfactorias, máxime en crisis como la actual en la que las malas intenciones se esconden en las sombras o se disfrazan de buenas. Los maleantes prefieren perpetrar sus delitos de noche (natural o artificial) para evitar testigos (aunque les da lo mismo de día ante testigos cobardes con ingresos dependientes justamente de los delincuentes; de acuerdo con un dato de Mariana Zubic entrevistada por Leuco, cuando N. Kirchner comenzó en Santa Cruz sus andanzas políticas había unos 8.000 empleados públicos y cuando saltó al escenario nacional ya sumaban más de 60.000). Cuando gente indefensa corre peligro, ¿no es comprensible que busque los reflectores del periodismo para protegerse de emboscadas nocturnas? Además el periodismo levanta una nube de testigos entre los cuales siempre habrá alguno dispuesto a tender una mano.

Esteban Heldenbrink

estebanheldenbrink@ymail.com